En 1999 con la aparición del euro, Europa dio uno de los más importantes pasos integracionistas nunca antes visto en el mundo, trayendo grandes beneficios a los países miembros de la recién inaugurada “Zona Euro”, pero a su vez atándolos a la difícil tarea de integrar y trabajar conjuntamente las políticas monetarias y fiscales.
Desde entonces los países de la Zona Euro han venido trabajando en conjunto para mantener la moneda común, cosechando una confiabilidad internacional y estabilidad en la moneda europea, pero a finales del 2008, este panorama dejó de ser tan positivo cuando la crisis mundial empezó a afectar a Europa, generando molestias de los países más ricos (Francia y Alemania) e incertidumbre entre los miembros y países externos.
En 2010 Europa inició un proceso de recuperación económica, sin embargo varios países se han convertido en una piedra en el camino para el euro, el caso más problemático es el de Grecia.
Con la explosión de la crisis griega, permitió que surgieran rumores sobre otros países y amenazó el riesgo de contagio: Portugal (deuda del 77% de su PIB), España (déficit similar al griego, pero deuda pública sensiblemente más baja), Italia (deuda pública más elevada, pero déficit mucho menor). La situación griega alteró la confianza en los mercados financieros y llevó a los inversores a retirar su dinero de esos mercados, amenazando romper la estabilidad económica europea.
A pesar de la crisis griega y la incertidumbre que se ha generado en torno al euro, la divisa única europea se ha mantenido a un buen nivel frente al dólar, ya que los altibajos del euro en los últimos meses muestran que se ha movido en una fluctuación normal.
“La crisis actual no es una crisis del euro", acentuó Moritz Schularik, experto en economía de la Universidad Libre de Berlín. Schularik, decía que "si se ve el curso del euro en los mercados internacionales desde el inicio de la crisis de Grecia, queda claro que es fuerte. La cotización está alrededor de 1.40 dólares por euro. Es una crisis de países específicos que son miembros de la zona euro, es un problema europeo porque tienen la misma divisa, pero el euro no está en una crisis".
Según el experto el desequilibrio económico que hay entre los países del euro, con una Alemania que tiene una economía muy fuerte por un lado y por el otro países débiles en ese terreno, como Grecia, Portugal e Irlanda, no influyen de manera directa sobre la divisa única.
Sin embargo, hay opiniones muy contrastantes a esta que apuestan por la desaparición del euro, como la del exministro británico de Asuntos Exteriores Jack Straw, que dijo en el Parlamento que, tras la crisis financiera en Grecia y otros países, el euro va a derrumbarse y sugirió que se acelere su defunción para evitarle una "muerte lenta".
Pero la pregunta es: ¿Crees que países como Grecia ante tanta presión decidirán abandonar el euro? ¿Qué consecuencias traería el abandono de uno de los miembros a los otros miembros del Euro?
Yo también me inclino por la posición de Schularik.
ResponderEliminarAquí les dejo un articulo interesante escrito por la blogger Eva Peña.
ResponderEliminarhttp://evaeneuropa.blogspot.com/2011/06/euro-no-es-lo-mismo-dentro-que-fuera.html